El lenguaje inclusivo: una mirada hacia la equidad y la empatía en la comunicación
El lenguaje inclusivo busca una comunicación que no discrimine por género o identidad de género, contemplando identidades no binarias. Si bien, la Real Academia Española se opone a su uso, el lenguaje inclusivo puede ser una herramienta para promover la igualdad e inclusión de las personas.
El lenguaje inclusivo apunta a un modo de comunicación verbal y escrita que no
genere discriminación por género o identidad de género. Es decir, una utilización de
las palabras por fuera del binarismo hombre - mujer y que contemple identidades no
binarias.
La Real Academia Española, se manifestó en reiteradas ocasiones en contra de la
utilización del lenguaje inclusivo, ya que considera que el masculino es el
generalizador en el idioma castellano y todas las demás personas deben sentirse
incluidas en él.
Ahora bien, si un individuo se vé afectado por la manera en la que es identificada su
persona ¿por qué no podemos optar por la opción que le resulte la más indicada?
Se trata de poner en práctica la empatía en donde ponerse en el lugar del otro es
clave para poder comprender sus emociones.
Cabe aclarar también, que en cuanto a inclusión se trata, se deberían aplicar políticas
públicas en todos los sectores de la sociedad, más allá que hay leyes que lo indican
pero, en la vida cotidiana no se ven aplicadas como corresponde.
Por otra parte, podemos decir que el lenguaje es una habilidad innata, una
herramienta para la construcción de la cultura y la sociedad. Supone que a través del
lenguaje se transmiten valores, normas y tradiciones de una comunidad, además de ser un medio de expresión.
Si bien, el lenguaje es algo dinámico, cambia con el correr de los años adaptando
nuevas palabras o incorporando nuevas en otros idiomas. Por eso, podemos decir
que es un sistema cambiante que se va adaptando a los usos de las personas y en
función de cómo lo utilizan, reflejando su evolución, sus cambios en la sociedad a lo
largo del tiempo.
El lenguaje inclusivo, es un intento de utilizar un lenguaje equitativo e igualitario para
promover la igualdad e inclusión de las personas, independientemente de su
orientación sexual, género o característica. Puede ayudar a visibilizar grupos
históricamente marginados y sumar a una cultura más respetuosa e igualitaria.
Si bien abundan posturas diferentes sobre el lenguaje inclusivo, Pedro Alvarez de
Miranda miembro de la Real Academia Española, dice que el lenguaje inclusivo es
una cuestión política y no gramatical. Surgen varias discusiones sobre el tema, pero
expresa que no es alarmante ya que lo importante es adecuarla a como se la
comunica. Con ello hace referencia a que, hoy en día son los medios de comunicación
los que influyen en la lengua y el incremento de su uso. Es muy común que la mayoría
de las generaciones piense que el lenguaje se deteriora con el tiempo y, en realidad
lo que sucede es que el lenguaje cambia. Esto ocurre porque existe el miedo o el
rechazo hacia “lo nuevo”. Tal es así, que cuando apareció el telegrama se decía que
se iba a destruir la lengua, lo mismo ocurrió con la aparición de la televisión o, el uso
de nuevas tecnologías. Un ejemplo claro de esto último es Whatsapp dado que,
muchas veces, nos conduce a escribir utilizando abreviaturas, asemejando a un
estudiante tomando apuntes.
Para concluir, creemos que el lenguaje inclusivo es diferente y que todos deben
sentirse libres al momento de comunicarse. Entendemos que el problema surge
cuando se intenta imponer de manera arbitraria para que todos lo practiquen, tal como
suele pasar en algunos grupos como LGBTIQ+.
Consideramos que es una mirada hacia adentro y que tal vez, algunas personas, no
puedan o no quieran ver sus diferentes aspectos. Resulta ajeno adoptar las ideas o
complejos de algunos sobre el resto.
Existen muchísimas opiniones al respecto. Algunas de ellas son opiniones contrarias
sobre su uso o sobre su efectividad en la comunicación pero sostenemos, como
dijimos anteriormente, la importancia de la libertad de poder elegir y respetar a quien
quiera utilizarla para comunicarse con otros, sin imponer si su uso está bien o está mal.
Por último, nos parece importante destacar que hay muchos temas para abordar, que
son muy alarmantes y merecen ser atendidos, como la violencia de género. Las
brechas son cada vez más amplias, se intenta imponer un bando u otro, con un
pensamiento (en muchos casos extremos), dando a entender que si no pensas igual
que el otro no perteneces y formas parte del “enemigo”. De cierta manera, esto lo
único que logra es separar aún más a la sociedad.
Si expresarse es un derecho nato ¿por qué confrontar con algo que nos pertenece?
